Se’ns moren les plantes es una pieza sonora itinerante de Marc Villanueva Mir y Xesca Salvà que se presenta como un recorrido a pie con auriculares por un espacio natural. Un paseo que se convierte en una película sin cámara: una experiencia inmersiva en la que cada espectadora se convierte en los ojos y oídos de una película invisible que se despliega entre sus pasos y el paisaje.
La propuesta parte de una idea clara: lo que escuchamos —y lo que no— es una cuestión política. El proyecto nos invita a observar y escuchar el bosque desde una perspectiva alterada. Aquello que parecía natural y conocido se transforma progresivamente en un territorio misterioso, lleno de voces, relatos y atmósferas sonoras que mezclan documento, ficción e imaginación. Escucharemos hablar de plantas monstruosas, semillas expoliadas, meteoritos vegetales y encuentros con alienígenas. El resultado es una alucinación colectiva que desmonta la relación convencional entre lo que vemos y lo que oímos.
La pieza parte de la mirada de los primeros botánicos europeos que llegaron a América con las expediciones coloniales. El paisaje, entendido como un archivo vivo, se convierte aquí en escenario de ciencia ficción, espacio de expolio y de maravilla, donde nada es del todo lo que parece. Un dispositivo sonoro para cuestionar cómo escuchamos, qué consideramos natural y qué relatos han quedado fuera de campo.